Este martes el presidente del Senado de Brasil rechazó un decreto respaldado por ley firmado por el presidente Jair Bolsonaro la semana pasada, que alteraba las reglas de moderación de contenido en las redes sociales y, de acuerdo con sus críticos, obstaculiza la lucha contra la desinformación.
Rodrigo Pacheco, jefe de la cámara alta, mencionó que el decreto de Bolsonaro atentaba contra reglas constitucionales y generaba «inseguridad jurídica», por lo que la devolvió al presidente, dejándola sin efecto.
La norma, que tenía efecto inmediato pero para ser ley necesitaba tramitarse en el Congreso y ser aprobada, alteraba disposiciones del Marco Civil de Internet. Según el gobierno, buscaba combatir «la remoción arbitraria e inmotivada de cuentas, perfiles y contenidos por parte de los proveedores».
El texto establecía una serie de hipótesis en las que habría «justa causa» para remover contenidos o suspender usuarios (acción delitctiva, violencia, entre otras) e imponía a las plataformas nuevos protocolos para aplicar estas suspensiones.
Pacheco detalló que cuestiones relativas a «derechos políticos, a la libertad de expresión, comunicación y manifestación de pensamiento» no pueden ser abordadas en un decreto con fuerza de ley de efecto inmediato, y que le corresponde al Congreso analizar un asunto de «alta complejidad técnica» como ese.
Facebook, otras compañías afectadas y organizaciones de la sociedad civil, habían advertido que se trataba de un decreto inconstitucional, mientras que legisladores de la oposición acudieron intentaron frenarla por la vía legal.

