Este miércoles las autoridades de Sidney, capital australiana, suspendieron el toque de queda nocturno decretado en las zonas donde había brotes activos de COVID-19 ante la estabilización de los contagios y el aumento de la vacunación.

La dirigente del estado de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, mencionó que terminaba el toque de queda impuesto en algunas zonas de 2100 a 0500 hrs, dando esperanzas a los habitantes de Sidney y su región de un próximo fin del confinamiento que se ha alargado casi 3 meses.

«Hemos visto una estabilización en los últimos días», afirmó Berejiklian, aunque pidió a los residentes a continuar respetando las órdenes de quedarse en casa.

La mayoría de los habitantes del estado sólo pueden salir de casa para comprar provisiones, practicar ejercicio o buscar tratamiento médico.

Escuelas, bares, restaurantes y oficinas se encuentran cerrados desde finales de junio y los habitantes no pueden alejarse a más de 5 kilómetros de sus casas.