Huellas de 23,000 años descubiertas en el suroeste de Estados Unidos sugieren que los asentamientos humanos en Norteamérica son previos al fin de la era del hielo, que se supone permitió esta migración, según un estudio publicado este jueves en la revista estadounidense Science.
El nuevo descubrimiento ofrece evidencia definitiva de que los seres humanos llegaron a América del Norte mucho antes de lo que los arqueólogos pensaban: 7000 años antes.
Estas huellas fueron dejadas en la orilla de un lago actualmente seco y donde actualmente se encuentra un desierto en Nuevo México, dentro del parque nacional White Sands. Con el tiempo, los sedimentos cubrieron las huellas y las protegieron hasta que la erosión las dejó al descubierto.
«Muchas huellas parecen ser de adolescentes y niños. Las huellas más grandes, de adultos, son menos frecuentes», declararon los autores.
Igualmente se identificaron huellas de animales, mamuts y lobos prehistóricos. Las de perezosos gigantes son incluso contemporáneas y próximas a las de los humanos en la orilla del lago.

