• El trabajo fue impulsado a través del Fondo de Proyectos Especiales de Rectoría (Foper) 2025.

 

Con el propósito de reducir el ardor característico del chile habanero sin afectar sus propiedades benéficas, las alumnas de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) Paulina Pérez Prado y Tania Jimena Soto Galván presentaron el proyecto “Estrategias tecnológicas para acumular capsiato”, el cual destaca por su enfoque innovador en el aprovechamiento y transformación de este alimento.

La capsaicina es el compuesto responsable de la sensación picante del chile y, si bien es apreciada por algunos consumidores, puede provocar irritación o malestares en otras personas. Ante este escenario, la investigación se orienta a intervenir la ruta metabólica del habanero para que, en lugar de producir capsaicina, se favorezca la generación de capsiato como alternativa funcional.

Tanto la capsaicina como el capsiato poseen atributos antioxidantes y antiinflamatorios; sin embargo, esta última sustancia presenta la ventaja de no generar la percepción de pungencia. De esta forma, la exploración pretende conservar los beneficios funcionales del vegetal, al mismo tiempo que disminuye su nivel de picor, lo que amplía su aceptación y las posibilidades de consumo.

Las jóvenes explicaron que esta estrategia tecnológica abre oportunidades de aplicación en la industria alimentaria y en el desarrollo de productos farmacéuticos, ya que permitiría utilizar el insumo sin causar escozor ni efectos adversos, manteniendo sus características nutricionales y bioactivas, así como su potencial para diversos procesos productivos.

La presentación de este estudio pone en evidencia la relevancia para el sector agroindustrial en la formulación de propuestas innovadoras y sostenibles, con valor agregado, orientadas a mejorar la calidad de los alimentos y a responder a las demandas actuales de la sociedad y de los distintos ramos comerciales.

Cabe destacar que dicho programa académico, ofertado por la Facultad de Ingeniería, fomenta en el estudiantado conocimientos y habilidades para analizar y resolver problemas, reconociendo las diferencias individuales y culturales. Todo ello, bajo principios éticos y normas de calidad que impulsan el desarrollo sustentable. Actualmente, se imparte en los campus Amazcala y Amealco.