Durante tres días, la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda fue sede del Taller «Sello Querétaro», convocado por el Grupo Ecológico Sierra Gorda (GESG), la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado de Querétaro (SEDESU) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
El encuentro reunió a 50 personas de al menos 20 estados de México —incluyendo representantes de organizaciones de la sociedad civil, secretarías estatales de medio ambiente y funcionarios del gobierno federal— para conocer de primera mano uno de los modelos de financiamiento climático subnacional más avanzados de América Latina.
UN MODELO QUE EL MUNDO BUSCA Y MÉXICO YA TIENE
Mientras los mercados internacionales de carbono enfrentan una crisis de credibilidad —con créditos que no representan reducciones reales de emisiones, contratos que han despojado a comunidades indígenas de sus tierras y metodologías cuestionadas por la ciencia—, en la Sierra Gorda de Querétaro opera desde 2021 un mecanismo que responde punto por punto a cada uno de esos problemas.
El programa Carbono Biodiverso, desarrollado por el GESG en alianza con la SEDESU, es un protocolo local de captura de carbono forestal que paga directamente a los dueños de terrenos —ejidatarios, comuneros y propietarios privados— por proteger y regenerar sus bosques. Lo que distingue al modelo de cualquier otro en el país es su respaldo en política fiscal: la Ley de Emisiones de Gases a la Atmósfera del Estado de Querétaro permite a las empresas industriales reducir hasta un 20% de su base gravable al invertir en proyectos certificados de conservación forestal dentro del propio estado. El resultado es un ciclo virtuoso: la industria de Querétaro financia la conservación de los bosques que limpian su aire y regulan su agua, y el dinero se queda en el territorio donde se generó.
«Nuestros certificados son el resultado de una política pública y no siguen las reglas del mercado.» — Pati Ruiz Corzo, Directora del Grupo Ecológico Sierra Gorda
LO QUE HIZO ESPECIAL ESTE TALLER
El taller no fue una conferencia académica. Fue un ejercicio de transferencia de conocimiento en campo, diseñado para que los participantes pudieran ver, medir y entender el modelo desde adentro.
Durante los tres días de trabajo, los asistentes recibieron presentaciones técnicas sobre la metodología de monitoreo de emisiones, los arreglos institucionales del protocolo y los retornos sociales y ambientales documentados del programa. El sábado por la tarde, una sesión de trabajo entre CONANP y SEMARNAT —con la participación de SEDESU y GESG— abrió la discusión sobre las condiciones para replicar el modelo en otras regiones del país.
El domingo, los participantes se dividieron en dos grupos para recorrer el territorio: visitas a centros de acopio comunitario, talleres de bordados con motivos de la naturaleza, una práctica real de medición de carbono forestal y una cata de quesos artesanales en el rancho escuela «Suelo Vivo» —todo ello parte del ecosistema económico que Carbono Biodiverso ha contribuido a construir en la Sierra Gorda—.
El lunes, el Ing. Marco del Prete, Secretario de Desarrollo Sustentable del Estado de Querétaro, presidió el desayuno de clausura y encabezó el Evento de Pago del Sello Querétaro, en el que empresas participantes formalizaron su compromiso con la conservación forestal del estado.
LOS NÚMEROS DEL TALLER
50 personas asistentes, representantes de al menos 20 estados de la República Mexicana, incluyendo Chihuahua, Campeche, Oaxaca, Campeche, Hermosillo, Jalisco, Guerrero, Baja California Sur, Chiapas y Quintana Roo, entre otros.
Al menos 5 organizaciones de la sociedad civil de distintas regiones del país, con trabajo en conservación, restauración y desarrollo comunitario.
Secretarías estatales de medio ambiente de al menos 3 estados que ya avanzan en acciones climáticas subnacionales y exploraron la posibilidad de replicar el esquema del Sello Querétaro en sus propios territorios.
Funcionarios de CONANP y SEMARNAT, incluyendo la Directora General de Operación Regional de CONANP y el Director Regional Centro y Eje Neovolcánico.
¿POR QUÉ IMPORTA ESTO MÁS ALLÁ DE QUERÉTARO?
La crisis de los mercados voluntarios internacionales de carbono ha generado una pregunta urgente: ¿existe un modelo que funcione de verdad? Investigaciones publicadas en revistas como Science y medios como The Guardian han documentado que la gran mayoría de los créditos de carbono forestal emitidos por los principales organismos certificadores internacionales no representan reducciones reales de emisiones. Además, han dejado un rastro de daños a comunidades indígenas y locales: despojo de tierras, contratos de hasta 100 años firmados sin consulta previa, y beneficios económicos que se evaporan antes de llegar a quienes cuidan los bosques.
Carbono Biodiverso es la demostración de que existe una alternativa. Sus principios son replicables: un mecanismo fiscal subnacional que ancle el financiamiento al territorio; contratos anuales renovables que mantienen el poder en manos de los propietarios; medición directa y transparente del carbono capturado; y el compromiso de que la gran mayoría de cada transacción llegue a los dueños del bosque —no a intermediarios ni desarrolladores de proyectos.
En 2025, el programa certificó la captura de aproximadamente 110,000 toneladas de CO₂ equivalente, en más de 41,000 hectáreas de bosque de niebla, encinar y selva baja caducifolia. Participaron 58 empresas en el Sello Querétaro —once más que el año anterior—, y los pagos a propietarios de tierras casi se duplicaron respecto a los primeros años del programa.
«La conservación se vuelve una genuina oportunidad económica.» — Misión del Carbono Biodiverso
UNA REGIÓN QUE CAMBIÓ SU FORMA DE VER EL BOSQUE
El municipio de Jalpan de Serra, sede del taller, forma parte de una de las regiones con mayor pobreza rural de Querétaro. Por décadas, la lógica económica empujó a sus pobladores a convertir el bosque en tierra de cultivo o agostadero. Carbono Biodiverso ha invertido esa ecuación: hoy, más de 174 propietarios reciben ingresos anuales por cuidar sus bosques —ingresos que superan ampliamente lo que obtendrían de la ganadería o la agricultura—, y al mismo tiempo ven crecer los manantiales, regresar las aves y recuperarse el suelo.
La Sierra Gorda alberga a más de 100,000 personas en 638 comunidades rurales, y es hogar del jaguar, el oso negro, el puma y la guacamaya verde. El 70% de sus bosques está en manos privadas; su conservación depende, inevitablemente, de que tenga sentido económico para quienes los poseen. El 20% de los recursos que no se pagan directamente a los propietarios se reinvierte en programas comunitarios: brigadas contra incendios forestales, educación ambiental para más de 10,000 niños al año, centros de reciclaje, empresas de ecoturismo y artesanías —el 90% operadas por mujeres— y proyectos de producción agroecológica.
SOBRE LAS ORGANIZACIONES CONVOCANTES
Grupo Ecológico Sierra Gorda (GESG) es una organización de la sociedad civil fundada en 1987 que trabaja en la conservación y desarrollo sustentable de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, en Querétaro, México. Es la organización creadora y gestora del programa Carbono Biodiverso. sierragorda.net
Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro (SEDESU) es la dependencia del Gobierno del Estado de Querétaro responsable de la política ambiental y de desarrollo sustentable, co-creadora del Sello Querétaro y aliada estratégica del programa Carbono Biodiverso desde su fundación.
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) es el organismo federal mexicano responsable de la conservación y manejo de las áreas naturales protegidas del país, incluyendo la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda.

