- La leyenda conmemorativa quedó inscrita en el Salón de Sesiones “Constituyentes de 1916-1917”.
- La iniciativa fue presentada por el diputado Mauricio Cárdenas Palacios.
Santiago de Querétaro, Qro., 13 de febrero de 2026.- Con el objetivo de destacar la relevancia histórica de la Constitución Política del Estado de Querétaro de 1825 en la vida institucional de la entidad, se llevó a cabo la develación de letras doradas en el Salón de Sesiones “Constituyentes de 1916-1917”, en homenaje a los 200 años de este documento fundamental.
La iniciativa para realizar este reconocimiento fue presentada por el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Mauricio Cárdenas Palacios, quien subrayó que hablar de la Constitución de 1825 es referirse al origen mismo de la vida institucional queretana.
Recordó que su promulgación, el 12 de agosto de 1825, representó un acto fundacional que dio forma jurídica y política a un Estado que emergía en medio de profundos cambios tras la Independencia de México.
Cárdenas Palacios explicó que, después de la consumación de la Independencia en 1821 y la caída del Primer Imperio Mexicano, el país enfrentó un vacío institucional que exigía la construcción de un nuevo orden político. Con la promulgación de la Constitución Federal de 1824, México se consolidó como una república representativa, popular y federal, reconociendo a Querétaro como un estado libre y soberano en lo correspondiente a su régimen interior.
En ese marco nació la Constitución Política del Estado de Querétaro de 1825, primera expresión formal de la soberanía local. No obstante, el diputado destacó que su relevancia no radica únicamente en su texto, sino en el proceso institucional que detonó.
“Querétaro dejó de ser solo una entidad reconocida en el papel para convertirse en un Estado plenamente organizado dentro de la federación mexicana”, expresó el legislador.
Con esta conmemoración, el Congreso del Estado rinde homenaje a un documento que marcó el inicio de la institucionalidad republicana en Querétaro y reafirma su compromiso con el Estado de derecho y la soberanía estatal.

