Irán y Estados Unidos intercambiaron ataques por primera vez en más de un mes durante la noche del domingo al lunes, en un episodio que amenaza con reavivar un conflicto perjudicial tras semanas de relativa calma militar.
Irán disparó misiles contra objetivos militares estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos en represalia por un ataque contra lanzadores de cohetes iraníes que, según Estados Unidos, intentaban desplegar minas marinas en el estrecho de Ormuz, la ruta de navegación clave que se ha convertido en el epicentro de las tensiones regionales y de los esfuerzos diplomáticos.
Este intercambio de ataques, lo que hizo subir casi un 3 % los precios mundiales del petróleo, se produjo pocos días después de que el presidente Donald Trump declarara el estrecho de Ormuz libre de minas, y supone una ruptura con el reciente cambio de enfoque de Washington, que priorizaba maximizar la presión económica sobre Irán frente a las acciones militares.

