• Significativo que la Facultad abra este espacio para que las nuevas generaciones la conozcan y se inspiren, afirmó la presidenta de “Arellano Chávez por las Artes” A.C.

Autoridades de la Facultad de Artes (FA) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) rindieron homenaje póstumo a Enriqueta Rangel Andrade (1917-1994), destacada intérprete y docente que dedicó 30 años a la formación musical en la antigua Escuela de Bellas Artes. Durante el evento se develó una placa conmemorativa y se instaló su fotografía junto con su biografía en el cubículo C de la Licenciatura en Música de esta Unidad Académica.

Enriqueta Rangel Andrade estudió en el Conservatorio Libre de Música José Guadalupe Velázquez, Pianista y maestra normalista nacida en Querétaro el 09 de enero de 1917, destinó su vida al arte, en particular a la música, formando a estudiantes en piano y en canto, en escuelas primarias. El reconocimiento fue gestionado por la presidenta de la asociación civil “Arellano Chávez por las Artes”, Dra. Josefina Arellano; el Mtro. Francisco de Paula Nieto; y la poeta Leonor Pataki.

El director de la FA, Dr. Sergio Rivera Guerrero, destacó que para esta Facultad es un honor preservar el legado de esta queretana. Además, sostuvo que Artes UAQ —a 73 años de su fundación, desde que inició como escuela de música en 1953— es resultado del trabajo de muchas mujeres y hombres, contando actualmente con 11 licenciaturas, seis maestrías y dos doctorados.

Por su parte, la Dra. Josefina Arellano informó que esta ceremonia fue posible gracias a la amistad que mantuvieron con el fallecido Carlos Rangel, multiartista, quien les habló de la trayectoria de su madre. Para la Asociación, señaló, es significativo que la FA abra este espacio para que las nuevas generaciones la conozcan y se inspiren, así como que se resguarde su tesis de docente normalista como documento de consulta estudiantil.

En este protocolo, participó la artista y coordinadora de la Licenciatura en Música de dicha Unidad Académica, Mtra. Elba María Flores Perfect, para interpretar el aria “O mio babbino caro”, de Puccini. Su intervención aportó solemnidad al evento, siendo también muestra del talento y la calidad educativa que posee la Facultad.