• Desde campus Amealco, la Alma Mater queretana impulsa iniciativas que coadyuvan a difundir los tesoros culturales.

Con el objetivo de seguir impulsando el cultivo y consumo del maíz en la región —no solo como base alimentaria, sino como un pilar fundamental de la identidad de los pueblos originarios—, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) ha participado activamente en las últimas ediciones de la Feria del Maíz, en el municipio de Amealco de Bonfil. A través de sus distintas unidades académicas e instancias, la UAQ vincula a docentes y estudiantes con las comunidades locales en este evento.

Al respecto, la integrante del Centro de Capacitación y Asesoría para el Desarrollo Comunitario (Cecadeco) «Ricardo Pozas Arciniega», de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales del campus Amealco, Lic. María Lucía Pascual Blas —quien actualmente es estudiante del Diplomado en Comunicación Pública de la Ciencia—, reconoció el trabajo de las y los productores, en su mayoría personas adultas mayores, que hacen posible dicho proyecto.

Por esta razón, señaló que es importante que la juventud local retome esta herencia cultural y los saberes ancestrales. Destacó la importancia de que las y los jóvenes se involucren en acciones que fortalezcan el sentido de pertenencia y eviten la pérdida de estas enseñanzas con el paso del tiempo, integrando también la siembra de diversos productos de la milpa como frijol, calabaza, quelites, hongos y berenjenas silvestres.

Asimismo, la universitaria mencionó el rol que tienen las mujeres en este proceso y visibilizó la necesidad de rescatar tradiciones de agradecimiento a la tierra, el trueque, una práctica ancestral de intercambio de semillas, maíces y otros, así como la transmisión oral de conocimientos familiares y apoyo mutuo que han trascendido más allá de las fronteras comunitarias y han ayudado a la población.

Finalmente, Pascual Blas recalcó que, en el marco de la Feria del Maíz, se han impulsado mesas de diálogo incluyentes para personas de todas las edades, además de realizar visitas escolares para invitar al estudiantado a descubrir la milpa. La meta, enfatizó, es fortalecer la reconexión de las nuevas generaciones con sus raíces culturales y asegurar el relevo generacional en las actividades del campo.